Etiqueta: Cine de Terror

Universo Expediente Warren: Análisis de Annabelle, la Precuela que lo Inició Todo

Póster de la película Annabelle

Ficha Técnica

  • Título Original: Annabelle
  • Año: 2014
  • Director: John R. Leonetti
  • Guion: Gary Dauberman
  • Reparto Principal: Annabelle Wallis, Ward Horton, Alfre Woodard
  • Género: Terror, Sobrenatural
  • Productora: New Line Cinema, Atomic Monster Productions

Mi Valoración

★★★★☆

4 de 5 estrellas

Sinopsis (Citada)

«John Form encuentra el regalo perfecto para su esposa embarazada, Mia: una hermosa y extraña muñeca vintage vestida con un inmaculado vestido de novia blanco. Pero la alegría de Mia con su Annabelle dura poco. Una noche, su casa es invadida por miembros de un culto satánico que atacan a la pareja. La sangre derramada y el terror no es todo lo que dejan atrás. Los satanistas han invocado una entidad maligna que ahora reside en Annabelle.»

Trailer de Annabelle (2014)

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Mi Crítica de Experto Amateur

Madre mía, qué ganas tenía de volver a meterme de lleno en el universo de los Warren. Annabelle es de esas películas que, aunque ya sepas por dónde van los tiros, te lo pasas genial. Es cine de terror sin complejos, del que busca asustarte con lo que tiene a mano, y en este caso, es un objeto inanimado que de repente no lo es tanto. La muñeca Annabelle, un personaje que ya conocíamos de la primera entrega de Expediente Warren, se gana aquí su propio espacio para contarnos su «historia de origen». Y la verdad, a mí me pareció una jugada muy inteligente para expandir este universo que tanto me gusta.

Lo que más me flipa de esta película es cómo usa los clichés del género. Sí, lo sé, algunos dirán que es predecible, y lo es. Pero precisamente ahí está la gracia. Es como un juego. Ves que la puerta se va a cerrar sola, que la sombra en el pasillo va a moverse, que el sonido de un juguete de niño va a sonar cuando no debería. Y disfrutas de esa anticipación. Sabes que va a pasar, y cuando pasa, te da un buen susto, pero de esos que te hacen reír un poco después. No es un terror psicológico que te destroce la cabeza, es un terror de «¡Boom, aquí estoy!» que, para mí, es igual de válido y, a veces, mucho más entretenido. Me encantó la idea de que los sustos vinieran de una muñeca, algo tan inocente en apariencia.

Escena de la película Annabelle

La ambientación, por otro lado, es un punto muy fuerte. La película se sitúa en los años 70, y eso se nota en cada detalle: la ropa, la decoración de la casa, la paleta de colores. Le da un toque retro que le sienta de maravilla al género de terror. La casa de los protagonistas, una pareja joven y feliz, se convierte poco a poco en un lugar siniestro, y la transformación visual es muy efectiva. No sé qué tiene el cine de terror que se basa en la vida de una familia normal que de repente se ve envuelta en algo paranormal, pero a mí me atrapa siempre. El director, John R. Leonetti, que ya había trabajado en Expediente Warren como director de fotografía, sabe muy bien cómo jugar con la iluminación y las sombras para crear esa atmósfera de tensión constante.

Los personajes, a pesar de ser un poco arquetípicos, funcionan. Annabelle Wallis como Mia hace un buen trabajo interpretando a una mujer que empieza a perder la cabeza por el miedo. Se siente su desesperación y su vulnerabilidad. Y la verdad, el resto del reparto, aunque no sea para un Oscar, cumple con creces. Es una película de terror, no un drama de Shakespeare, así que lo que se les pide es que transmitan ese terror, y lo consiguen. El uso del «jumpscare» está presente, claro, pero no se abusa de él. Están bien colocados, casi como puntuación de la tensión que se va construyendo.

Otra escena de la película Annabelle

A ver, seamos honestos, la película tiene sus fallos. A veces la trama se siente un poco forzada para llegar de un susto a otro. Y el rol del cura y el de la vecina (interpretada por la siempre genial Alfre Woodard) es un poco el «mago» que aparece para explicarlo todo, lo cual es un recurso bastante manido. Pero insisto, esto es parte del encanto. Es un cine que no se toma demasiado en serio a sí mismo, y que se centra en lo que importa: entretener y asustar. A mí me parece una película muy honesta en ese sentido. No pretende ser la gran obra maestra del terror, pero sí una pieza sólida y disfrutable dentro de su nicho.

El universo de los Warren, con sus demonios, fantasmas y muñecas poseídas, ha sabido captar la atención de mucha gente, y Annabelle es una prueba más de por qué funciona tan bien. Conexiones con otras películas, un lore bien establecido (aunque a veces un poco confuso si no sigues el orden de visionado), y sobre todo, un villano icónico. La muñeca en sí misma es un personaje visualmente muy potente. Su rostro inexpresivo y su mirada vacía son suficientes para ponerte los pelos de punta. No necesita moverse ni hablar, solo con su presencia ya lo consigue.

Tercera escena de la película Annabelle

Para mí, la película cumplió su cometido. Es oscura, siniestra y llena de esos momentos de tensión que a los amantes del terror nos encantan. Quizás no inventa la rueda, pero la hace girar muy bien. Si te gusta el cine de terror más clásico, lleno de clichés bien ejecutados y con una muñeca que te va a dar pesadillas, Annabelle es tu película. Es un ejemplo perfecto de por qué a veces lo simple y directo puede ser lo más efectivo. Un clásico de las tardes de terror, con palomitas y la luz apagada. Y el final, aunque quizás algunos lo vean venir, es de esos que te deja con un buen sabor de boca… o de miedo.

«¿Eres de los que se asusta con las muñecas o de los que duerme con ellas? ¿Qué película de terror te ha hecho mirar dos veces a la sombra de tu pasillo?»

Slasher retro y juvenil: valoración rápida de La calle del terror

Póster de La calle del terror: La reina del baile

Ficha técnica

Título original: Fear Street: Prom Queen
Título en español: La calle del terror: La reina del baile
Dirección: Matt Palmer
Guion: Matt Palmer, Donald McLeary (basado en la novela de R. L. Stine)
Música: The Newton Brothers
Fotografía: Márk Györi
Montaje: Christopher Donaldson
Reparto principal: India Fowler, Suzanna Son, Fina Strazza, David Iacono, Ella Rubin, Chris Klein, Ariana Greenblatt, Lili Taylor, Katherine Waterston
País: EE. UU. Año: 2025 Duración: 90 min
Productora: Chernin Entertainment Distribuidora: Netflix

Sinopsis: El insti de Shadyside monta su baile del 88 con globos, neones y cuatro candidatas a reina peleando por la corona… hasta que empiezan a desaparecer. Lo que iba a ser una noche de confeti se convierte en un festival de sangre. Vamos, lo típico del pueblo.

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Crítica

Arrancamos con neones morados, musiquita retro y un walkman que ya huele a rancio. Vamos, que el director nos suelta un “hola, esto va de nostalgiar y rajar arterias”. Y yo encantado. El asesino se pasea por los pasillos como Pedro por su casa mientras los profes están a sus cosas (seguro corrigiendo exámenes). Primer susto, primera víctima, y palomitas al aire. Feliz.

La prota Lori (India Fowler) es la típica chica maja que no parte el bacalao, pero espabila rápido. Se nota que la muchacha ha visto pelis de miedo porque no tarda en decir “eh, aquí pasa algo chungo”. A su lado, la reina abeja del instituto se gana el título de “la que más ganas tienes de ver caer”. Spoiler: cuando le toca, el cine aplaude. ¡PUM!

Lori (India Fowler) en los pasillos de Shadyside

Entre medias, el dire nos regala cuchilladas originales: una cabeza contra espejo, un corsage que pincha más que un erizo y hasta un fotomatón que se vuelve carnicería. ¿Realista? Ni de coña. ¿Divertido? Como meter Mentos en Coca‑Cola.

La foto mola: azules fríos cuando hay tensión y rojos que saltan en tu cara cuando alguien la palma. Homenaje a “Carrie” clarísimo: cubo de (no digo qué) sobre la chica y a correr. Pero con rollo videoclip ochentero. Le falta que salga Bonnie Tyler cantando “Holding Out for a Hero”.

La pista de baile bañada en luces de neón

La música, puro sintetizador. Los Newton Brothers se montan una playlist que igual te vale para planchar camisas que para rajar amigos. Ojo al tema “Crown of Fear”, que se pega más que el chicle en suela de zapato.

¿Fallos? Pues hombre, el misterio se huele desde Cuenca. A la media hora ya ves venir quién maneja el cotarro. Pero sinceramente, me daba igual. Yo estaba para contar muertes y aplaudir cada invento gore. Esto es como el karaoke: sabes la letra, pero te lo cantas igual.

Las candidatas a reina del baile de Shadyside

Palmer se marca un plano secuencia por todo el gimnasio que parece atracción de feria. Luces locas, humo barato y un asesino que no se cansa: cardio nivel dios. El CGI canta un poco, pero nada grave. Yo estaba ya de pie gritando “¡dale, dale!” cual hooligan.

El remate final deja la puerta abierta a más secuelas (cómo no). Una cinta de walkman sonando “Don’t you forget about me” mientras el asesino hace mutis. Guiño, codazo, y a esperar la próxima. Yo firmo ya.

Resumiendo: slasher facilón, juvenil, perfecto para maratón de finde con colegas. No es la octava maravilla, pero entretiene como un buen meme de gatos. Sangre, neones y brillantina, ¿qué más quieres? Ponte la tiara y que empiece la fiesta.

¿Te apuntas a coronarte (o a palmar) en el baile? Pues dale al play, sube el volumen y que corra la sangre… digo, la diversión. 😉🔪👑

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