Ficha Técnica
Título original: Novocaine
Año: 2025
País: Estados Unidos
Dirección: Dan Berk, Robert Olsen
Guion: Lars Jacobson
Reparto principal: Jack Quaid, Amber Midthunder, Ray Nicholson, Jacob Batalon, Betty Gabriel
Género: Acción, Thriller, Comedia
Productora: Paramount Pictures, Tea Shop Productions
Valoración del Experto Amateur
4 de 5 estrellas: Pura dinamita de entretenimiento.
Sinopsis
En un atraco a un banco que sale terriblemente mal, un hombre de modales suaves con una rara enfermedad congénita que le impide sentir dolor físico, debe rescatar a su novia secuestrada de los ladrones responsables. Para ello, tendrá que desatar un caos lleno de acción por toda la ciudad y enfrentarse a sus propios límites.
Tráiler Oficial
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=cg66AoLcM7o?si=Uf1VGM4bJ5p0fooY&w=560&h=315]Crítica: Adrenalina sin Anestesia
Hay actores que, sin necesidad de tener un Oscar en la estantería, poseen algo intangible, un “no sé qué” que llena la pantalla y te hace conectar con ellos al instante. Jack Quaid es, sin duda, uno de esos talentos. Desde que lo vimos como el sufridor y adorable Hughie en The Boys, ha demostrado una capacidad camaleónica para saltar del drama a la comedia con una naturalidad pasmosa. Y en Novocaine, Quaid no solo confirma su estatus de «chico de moda», sino que se consagra como un héroe de acción improbable, carismático y absolutamente disfrutable. La película no pretende reinventar la rueda, y esa es, paradójicamente, una de sus mayores virtudes. Es un cóctel explosivo que mezcla la adrenalina frenética de Crank: Veneno en la sangre con pinceladas de comedia negra, un thriller de robos y hasta un romance que funciona como el corazón de esta locura. En pleno verano, cuando el calor nos pide a gritos evasión y entretenimiento puro y duro, Novocaine es la dosis de anestesia perfecta para desconectar del mundo.
La premisa es tan sencilla como efectiva: Nathan Caine (un Jack Quaid que parece haber nacido para el papel) es un oficinista apocado y tímido que padece una extraña condición congénita que le impide sentir dolor. Lo que podría parecer un superpoder es, en realidad, una fuente de ansiedad constante; vive envuelto en plástico de burbujas, por así decirlo, para evitar heridas que no notaría hasta que fuera demasiado tarde. Su vida da un vuelco de 180 grados cuando, durante un atraco al banco donde trabaja su novia, ella es secuestrada. Los criminales, creyendo que su insensibilidad al dolor lo convierte en una pieza clave para otro golpe, lo arrastran a una espiral de violencia y caos. Es aquí donde Novocaine pisa el acelerador y no lo suelta. La transformación de Nathan de un hombre gris a una imparable máquina de destrucción (muy a su pesar) es el motor de la película, y el guion lo maneja con un equilibrio fantástico entre la acción más brutal y un humor que surge de lo absurdo de la situación.
Los directores, Dan Berk y Robert Olsen, entienden perfectamente el tipo de película que tienen entre manos. No se andan con rodeos ni pretensiones. La acción es cruda, directa y, en ocasiones, sorprendentemente creativa. Las escenas de lucha aprovechan la condición del protagonista para regalarnos momentos que son una delicia para cualquier amante del cine de género. Ver a Nathan recibir palizas, disparos y toda clase de castigos sin inmutarse, mientras suelta un comentario nervioso o pide perdón, es hilarante y emocionante a partes iguales. La película bebe directamente de la estética y el ritmo de los thrillers de acción de los 90 y principios de los 2000, pero con un pulido visual contemporáneo. No hay planos innecesariamente complejos ni una edición epiléptica que no te deje ver qué está pasando. La cámara sigue a Quaid en su odisea destructiva con claridad, permitiendo que cada golpe, cada caída y cada explosión se sientan en su justa medida.
Pero no todo es testosterona y adrenalina. Una de las grandes sorpresas de Novocaine es su corazón. La relación entre Nathan y su novia, interpretada por una solvente Amber Midthunder, es el ancla emocional que evita que la película se convierta en un simple espectáculo de violencia sin sentido. Sus motivaciones son claras y, como espectadores, empatizamos con su desesperación. Queremos que la rescate, no solo por ver más escenas de acción, sino porque nos creemos su vínculo. Este componente romántico, aunque sencillo, le da una capa de profundidad necesaria y eleva el conjunto por encima de otras propuestas similares. Además, el guion está salpicado de diálogos ingeniosos y personajes secundarios que, aunque arquetípicos, resultan memorables, especialmente el villano, que disfruta de cada segundo de su maldad sin caer en la caricatura excesiva.
Por supuesto, la película no es perfecta. Si buscas un thriller con un guion enrevesado y giros argumentales que te dejen boquiabierto, Novocaine no es tu película. Su trama es lineal y predecible en muchos aspectos. Sabes desde el minuto uno cuál será el desenlace, y el viaje no ofrece grandes sorpresas en cuanto a su estructura. Algunas situaciones se resuelven con una conveniencia un tanto forzada y el desarrollo de los villanos podría haber tenido algo más de trasfondo. Sin embargo, estas sombras no logran eclipsar sus luces. La película conoce sus limitaciones y, en lugar de intentar ser algo que no es, se centra en potenciar sus fortalezas: un ritmo endiablado, un protagonista con un carisma arrollador y una honestidad brutal en su propuesta de entretenimiento. Es una hamburguesa gourmet: sabes lo que vas a comer, pero está tan bien hecha que la disfrutas de principio a fin.
En definitiva, Novocaine es una de esas joyas inesperadas que te alegran la cartelera. Es divertida, emocionante y está hecha con un amor palpable por el cine de acción sin complejos. Es la prueba de que no se necesitan presupuestos desorbitados ni tramas metafísicas para hacer una gran película de entretenimiento. A veces, solo necesitas una buena idea, un actor en estado de gracia y la voluntad de pisar el acelerador. Jack Quaid se come la pantalla y nos regala un personaje que ojalá veamos en más secuelas. Es cine para disfrutar, para comer un buen cubo de palomitas y para salir de la sala con una sonrisa y el pulso acelerado.
🗣️ ¡Ahora te toca a ti!
Es la elección perfecta si buscas acción y risas sin complicaciones. Una película honesta que entrega exactamente lo que promete. Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que Jack Quaid tiene madera de estrella de acción o lo prefieres en otros registros? ¡Deja tu comentario abajo y abramos debate!